lunes, 13 de diciembre de 2010

Hasta siempre Maestro Morente, hasta siempre D. Mario Pacheco


Hoy es un día triste para cualquier persona que ame la música, en realidad desde hace un par de semanas cuando nos dejaba Mario Pacheco, el creador del sello Nuevos Medios, el mundo del flamenco y el de la música general perdió a uno de sus grandes valedores. Hoy con la muerte del Maestro Morente el flamenco y por ende toda la música pierde a uno de sus grandes genios.
En nuestro caso, nuestro acercamiento al mundo de lo hondo, se produjo paradójicamente cuando vivíamos más alejados de nuestra tierra, en la capital londinense.
El sello que fundó Mario Pacheco, nos descubrió a grandes artistas, como el gran Ray Heredia, Aurora, José el Francés o Willy Gimenez y Chanela. Al empezar a conocer todos estos artistas nos hizo empezar a amar lo que luego se ha dado en llamar nuevo flamenco, pero también nos convirtió para siempre a esta música, ahora ya Patrimonio Universal de la Humanidad. Gracias a estos flamencos jóvenes también conocimos a grandes maestro como Pepe Habichuela y lo que es mejor podíamos comprar en discos de vinilo A Mandeli, o los primeros discos de Ketama con portada de Cessepe o su aventura Shongai con Toumani Diabate.
Y claro irremediablemente llegamos a el maestro Morente y su negra si tu supieras. Desde ese momento como probablemente le ha pasado a todo el mundo que haya escuchado alguna vez a D. Enrique, nos convertimos en enamorados del maestro para siempre. Pero más que descubrir ahora a un cantaor como el, nos gustaría contar una anécdota que nos humanizo, la figura del mito. Estabamos una mañana de diario en el Corte Inglés de preciados mirando unos altavoces para el salón de nuestra casa. Para nuestra sorpresa al lado nuestro estaba un señor con una gran pelambrera, que cuando nos fijamos bien descubrimos que era D. Enrique, venciendo nuestra timidez nos acercamos a el para presentarle nuestra admiración y respeto, y descubrimos a un gran hombre, humilde y afable como pocos y que estuvo un buen rato, intercambiando impresiones sobre si este o aquel altavoz sonaba mejor que el otro.
Desde ese momento, y más en un día triste como hoy sólo podemos mandar nuestro más sincero pésame a su familia y consolarles sabiendo que pasen los años que pasen el maestro Morente, nunca dejará de estar entre todos nosotros.
Vaya también ese reconocimiento a D. Mario Pacheco, que aunque no conocimos personalmente, nos hizo descubrir el flamenco y convertirnos a esa música que hoy, en un día triste, ha perdido a uno de sus más grandes, arriesgado, creativo e humilde y sencillo cantaor de todos los tiempos. Descansen en paz

jueves, 6 de mayo de 2010

5/05/2010 Mr. Scott-Heron visita Madrid


Las cosas cuando ocurren por medio casualidad, suelen disfrutarse doblemente. El lunes por la tarde Érika, la hija de mi buena amiga Marta, me mando un mail para ver si íbamos a ver juntos al señor Gil Scott-Heron. Yo había visto en el periódico que tocaba el miércoles y tenía muchas gana de ir aunque mi economía no estuviera muy bollante. Intente a través de un par de webs conseguir un par de invitaciones, pero no hubo éxito, así que ayer por la tarde con el dinero del bote semanal y tentando a la suerte me fui a ver si encontrábamos entradas en la puerta. Y si que la hubo porque despues de esperar un poco de cola y a Érika que llego la pobre con la lengua fuera, entramos dispuestos a ver al bueno de Gil, con suerte todavía porque era pronto y conseguimos situarnos en primera fila. Nos tomamos una cervecita y después de comentar ciertas escepticidad hacia como de en forma estaría el señor Scott-Heron, a las nueve y media comenzó a bajar las escaleras hacia el escenario un señor imponente de avanzada edad que no ere el otro que el propio Gil. Pantalones negros pesqueros americana de rayas (de aspecto de haberla comprado esa misma tarde su asistente en El corte Inglés de preciados, camisa negra bastante arrugada, y como no podía ser de otra forma su eterna gorra gris en la cabeza. Había dudas sobre si hablaría más que cantaría, que temas tocaría, si sería de su último álbum que no a sentado a todo el mundo igual. Pues bueno en lo que a nosotros respecta (y creo que puedo incluir a Érika) si nos hubiéramos animado, nos hubieramos arrepentido toda la vida después de lo que vimos y oímos. Canto, hablo, hizo chistes e incluso bailo (para sus 71 añitos) y dio palmas, y creo que se fue tan encantado con el público, como el público se fue con su concierto. Cantó Winter in america (una de nuestra favoritas, sino la), The other side, The bottle,........ en fin que fue increíble y con sólo mirar a sus ojos cualquiera podía comprobar que a pesar de lo que habrá vivido el señor Scott-Heron, no sólo ama la música, sino que la lleva dentro y sólo entiende una forma de vivirla y de sentirla y es compartiéndola con su público como hizo anoche. Si pones todo lo que llevas dentro en lo que haces lo único que puedes recibir de los demás es agradecimiento eterno. Gracias señor Scott-Heron.