
Las cosas cuando ocurren por medio casualidad, suelen disfrutarse doblemente. El lunes por la tarde Érika, la hija de mi buena amiga Marta, me mando un mail para ver si íbamos a ver juntos al señor Gil Scott-Heron. Yo había visto en el periódico que tocaba el miércoles y tenía muchas gana de ir aunque mi economía no estuviera muy bollante. Intente a través de un par de webs conseguir un par de invitaciones, pero no hubo éxito, así que ayer por la tarde con el dinero del bote semanal y tentando a la suerte me fui a ver si encontrábamos entradas en la puerta. Y si que la hubo porque despues de esperar un poco de cola y a Érika que llego la pobre con la lengua fuera, entramos dispuestos a ver al bueno de Gil, con suerte todavía porque era pronto y conseguimos situarnos en primera fila. Nos tomamos una cervecita y después de comentar ciertas escepticidad hacia como de en forma estaría el señor Scott-Heron, a las nueve y media comenzó a bajar las escaleras hacia el escenario un señor imponente de avanzada edad que no ere el otro que el propio Gil. Pantalones negros pesqueros americana de rayas (de aspecto de haberla comprado esa misma tarde su asistente en El corte Inglés de preciados, camisa negra bastante arrugada, y como no podía ser de otra forma su eterna gorra gris en la cabeza. Había dudas sobre si hablaría más que cantaría, que temas tocaría, si sería de su último álbum que no a sentado a todo el mundo igual. Pues bueno en lo que a nosotros respecta (y creo que puedo incluir a Érika) si nos hubiéramos animado, nos hubieramos arrepentido toda la vida después de lo que vimos y oímos. Canto, hablo, hizo chistes e incluso bailo (para sus 71 añitos) y dio palmas, y creo que se fue tan encantado con el público, como el público se fue con su concierto. Cantó Winter in america (una de nuestra favoritas, sino la), The other side, The bottle,........ en fin que fue increíble y con sólo mirar a sus ojos cualquiera podía comprobar que a pesar de lo que habrá vivido el señor Scott-Heron, no sólo ama la música, sino que la lleva dentro y sólo entiende una forma de vivirla y de sentirla y es compartiéndola con su público como hizo anoche. Si pones todo lo que llevas dentro en lo que haces lo único que puedes recibir de los demás es agradecimiento eterno. Gracias señor Scott-Heron.

Gracias por la cronica y por compartir ese momento.
ResponderEliminarSaludos
Gracias a ti Jose Angel por todos los buenos ratos musicales, que hemos pasado juntos y por toda la música que nos has descubierto. A ver si nos vemos pronto y nos sigues enseñando,
ResponderEliminarun abrazo grande
pd. perdón por tardar tanto en contestarte!